Martes, 28 de junio de 2005
El Apocalipsis esta cerca. Sin duda alguna. Navegaba yo tranquilo deleitándome con noticias del mundo y cosas raras de la red cuando ojeando una pagina de moda me encuentro con lo siguiente. “Lo último para el hombre. ¿Quién dijo que los lazos y tocados eran adornos exclusivos para mujeres?” Y ante mi se desplegó una serie de imágenes que mi subconciencia tardará en olvidar. Admito la capacidad del hombre de superar la anquilosada imagen de macho cabrio desaliñado y poco preocupado con la higiene personal, es decir lo que comúnmente conocemos como el clásico “guarro”. Pero de ahí ha convertirlo en el maniquí de la señorita pepis hay un trecho muy largo.

La evolución ha sido compleja, pasando del neceser básico compuesto por cepillo de dientes, jabón, cuchilla de afeitar, peine y colonia para los mas atrevidos hasta el complejo mundo de la estética masculina de hoy en día. En la que dicho neceser ya incorpora de crema facial, after shave, pinzas para el entrecejo rebelde, algún que otro kit de depilación, espuma-gel de afeitar, super cuchilla match 3 u 4 con botón vibrador, cremas reafirmantes para abdominales, gomina, acondicionador del pelo etc etc.
También la adaptación no ha ido solo en la línea de la higiene sino de la moda, vale que hallamos tenido alguna que otra tentación de ponernos un pareito con la excusa de que son muy fresquitos para el verano y le dan un toque ibicenco al ambiente tela de chachi. Y también paso lo de llevar el cinturón del mismo color que los tenis por cuestiones meramente cromáticas. Pero lo de un lazo en la cabeza NO. Primero porque no lo entiendo, qué pintamos nosotros con un lazo en la cabeza, vamos a parecer chihuahuas. Segundo porque la gente que es calva o tiene el pelo rapado como se lo pone eh, ¿con un velcro? Y tercero porque esto de la moda tiene que tocar techo algún día. Es decir lo de los tocados y los lazos me parece una mariconada, hablando en plata, fruto del querer llamar la atención de la loca de turno del estilo Vitorino&Pepino que te plantan flores hasta en la tapicería del coche si les dejas.

No esta mal eso de innovar, pero cuando la innovación se confunde con la ida de filete de cuatro diseñatelas que dictan lo que es guay y lo que no, perdonen que les diga pero prefiero no ser guay. O al menos me resistiré y no me pondre un lazo en la cabeza hasta que ellas no se pongan de una vez por todas lo de las transparencias. Asi que aquí o follamos todos... o sino ya saben como sigue.
Por: Klein | Sociedad | Comentarios (1) | Referencias (0)